Introducción

Los primeros datos sobre la vestimenta provienen de los siglos XI-XIII. La mujer de aquellos tiempos vestía una camisa de lino con mangas y una chaqueta de lana. En las caderas llevaba atada una tela de lana que se sujetaba con un cinturón.

Los trajes tradicionales indicaban también la condición social y la nacionalidad de la persona. Tanto los trajes para uso cotidiano como los de fiestas constituían un complicado sistema de signos, proporcionando información tanto sobre la posición social de la persona, como sobre su estado civil y edad.

En general, había tres tipos de vestimenta:

  • trajes festivos que sólo se llevaban en ocasiones especiales y se pasaban de generación a generación;
  • ropa ”ocasional ” para visitas menos festivas;
  • ropa de trabajo que se llevaba todos los días y que se hacía con material de menos calidad y sin decoraciones; tambíen se aprovechaba la citada”ropa ocasional” vieja.